ALEJANDRO PÉREZ LUGÍN
compostela

EL LIBREDÓN

28 de enero de 2018

Periódico conservador, carlista.

En lo que nos interesa, don Hermenegildo Calvelo sucedió a don Alfredo Brañas en 1887 en la dirección de El Libredón, con la colaboración de Barcia Caballero y Labarta Pose.

Era el periódico local que se recibía en la casa de don Laureano de Castro, esquina a la Senra, plaza de Fuenterrabía y Entrecercas; escribe Lugín: «El Libredón, tan atento a las entradas y salidas de sus correligionarios, no dio cuenta del regreso de los señores de Retén». Recordaré que en otras jornadas el bueno de don Alejandro señala a Tafall como el gacetillero rey que se ocupa de los Ecos de Sociedad de Compostela y que escribe en la Gaceta de Galicia.

Lugín no parece mostrarle una gran simpatía hacia aquel periódico tradicionalista y lo hace el soporte oficioso de la información que Carmiña recibe del mal comportamiento de Gerardo: «Al Pazo llegaron prontamente, con periódicos y cartas, las nuevas del suceso. No tuvo que referirlo Jacinta. Fue Carmiña quien, exhibiendo un número de El Libredón, que encontró casualmente olvidado en la galería, donde acostumbraba a trabajar en una inacabable labor de punto de gancho, con la que acompañaba el desconsolado debatir de sus pensamientos, señaló a la Maragota el artículo hábilmente trabajado por la venenosa pluma de Jesusito Mollido [que era la mano derecha del esquinado Octavio Maragota]», y «La misma prensa no pudo eludir el ocuparse del asunto, si bien con distinto criterio, pues mientras la Gaceta de Galicia, cuyas columnas alegraban de vez en cuando unos versos festivos de Casimiro, reducía el suceso a una muchachada sin importancia, El Libredón, volviendo por los fueros de la moral ofendida, tronaba iracundo contra los vicios que se iban apoderando de la irreflexiva juventud y pedía a los que, educados en el venenoso ambiente cortesano, aliento de ciénaga que todo lo emponzoña, habían ido a turbar con su libertinaje la paz, la santa paz de aquel pueblo cristiano, el respeto debido a la limpieza y austeridad de costumbres de que Compostela hacía orgulloso alarde», y en otra escena: «[...] acompañado casi siempre por su inseparable admirador y amigo el contrahecho y avinagrado Jesusito Mollido, redactor de El Libredón», o bien y refiriéndose en exclusiva a Octavio Maragota: «Pero no estaba el peligro de este oso en ninguna de las singulares y envidiables cualidades físicas apuntadas, ni siquiera en el atildamiento relamido de su vestir, sino en la barbaridad de talento que las gentes le reconocían; en la facilidad con que fabricaba endecasílabos rimbombantes para todos los casos, cosas y personas, dignos de ser cantados por su fecunda lira; en su elocuencia de orador castelarino, según aseguraba El Libredón; en aquella su palabra fluida, copiosa e incansable en urdir metáforas, apóstrofes e imágenes brillantes con que asombraba durante media hora, una hora, dos horas o las horas que fuese necesario al “dilectísimo auditorio” [...]».

Fotografía actual de la Ruá da Senra (Santiago de Compostela), en la que vivía don Laureano de Castro y su hija Carmiña Castro Retén.

Las imágenes de la escena de la imprenta de El Libredón, rodadas para la película de 1959 dirigida por Gil, se tomaron en un taller tipográfico que había en la Rúa de Gelmírez; que tuve la suerte de conocer.

El Libredón fue fundado en 1881 por Toledo Quintela, que muere en 1885, y por Alfredo Brañas. Este último se hizo cargo de la dirección 1885-1887. Otro de sus directores fue el popular Hermenegildo Calvelo, declaradamente carlista que cambia su cabecera por el de El Pensamiento Galaico. En El Libredón colaboraron el mismo Lugín, Barcia Caballero de origen leonés, el betanceiro Cabeza de León y el canónigo e historiador López Ferreiro.  

Me detendré un segundo en lo que con mayor amplitud aclaro en el epígrafe «Calvelo, Hermenegildo».

Dentro de un hermetismo sin igual, se escribe en el Café con Gotas del 21.10.1886 que, «[...] un tal Calvelo publicó un soneto en El Libredón del 11.10.1886, al que si le quitamos el velo, ¿qué queda en el fondo? [...] Cal. Pues a los Maragotas le podíamos quitar gota [de café] y quedaría Mara [...] Y además el Café con Gotas tiene la honra de dedicar gotas a sus competidores [...]». ¿Trabajaría en esta redacción el co-protagonista Octavio, al que Lugín entremete en este ambiente? ¿Siguiendo esta línea, tendrá Octavio parte de alguno de los colaboradores: Cabeza de León, Alfredo Brañas o el mismo Hermengildo?

En mi opinión, Octavio no tiene nada de la singularidad de Cabeza de León y Alfredo Brañas, y si tuviera un acento de Hermenegildo Calvelo, la misma importancia de este personaje trascendería este mero accidente. La personalidad de Octavio se desprende de lo escrito en otros puntos, de la novela y de este glosario.

 

Lucindo-Javier Membiela

Matias Membiela Pollan

 

*El Libredón, en una de sus etapas, sólo daba noticias católicas. Sirva como ejemplo este detalle del periódico en el año 1884. 

Foto
La Casa de la Troya The House of Troy La Maison de la Rue de Troie La Casa de la Troya Edición Centenario
OBRA PREMIADA POR LA REAL ACADEMIA DE LA
LENGUA ESPAÑOLA
Edición de Lucindo-Javier Membiela
Ilustraciones de Cristina Figueroa