ALEJANDRO PÉREZ LUGÍN
compostela

PANDURIÑO

8 de agosto de 2017

Escribe Lugín: «—¡Si me pidiesen juramento —dijo Gerardo, sorprendido, a su novia—aseguraría que Panduriño es mi compañero de hospedaje Adolfo Pulleiro en cuerpo y alma, aunque sin bigote. “El silencioso Pulleiro”, como le llama Barcala, que siempre está estudiando y nunca toma parte en nuestras bromas, y que ahora aparece tocando en esa murga. || Y al descender el cornetín, sudoroso y satisfecho de la mesa que hacía de palco de la música y pasar junto a los del Outeiro, después de haber recibido los plácemes del auditorio, Gerardo le detuvo […]».

Panduriño es uno de los arquetipos de la novela y está basado en un personaje real que se licenció de médico gracias al dinero que conseguía tocando en una murga el cornetín de pistón.

Este personaje fue un préstamo del hermano de doña Filomena Dato Muruais. El doctor Juan Dato, que estaba enfermo de los nervios y vivía en Moruxo (Sada) con la vate, le habló a don Alejandro de un médico de la provincia de Orense que atendía por José Novoa Araújo, del que había sido condiscípulo en Santiago y del que conocía sus odiseas musicales veraniegas.

Casa de A Lagoa donde Lugín, en fiestas, era despertado por la alborada. A su frente el periodista Antonio D. Olano y Lucindo-Javier Membiela. 

Caamaño Bournacell abunda en el motivo. Panduriño es un personaje real que en el mundo se llamó y fue estimado como el médico don José Novoa Araujo.

Los investigadores apuntan a que este estudiante de Medicina —Adolfo Pulleiro en la ficción y José Novoa en la realidad— tocaba el cornetín en la Banda de Panchón, cuya popularidad traspasaba la tierra de las Mariñas. En este sentido se expresa el nieto de Panchón, don Julio Panchón, trompeta solista de la Banda Municipal de Música de la ciudad de Coruña, en una entrevista concedida al periodista don Ezequiel Pérez Montes (Ideal Gallego, viernes 9 de marzo de 1973): «Así es. Panduriño estuvo en la Orquestina. Tocaba el cornetín como nadie. En tanto, y con lo que le pagaba mi abuelo, estudiaba la carrera de Medicina. De chiquillo casi, había quedado huérfano de padre y madre y con cinco hermanos a su cargo. El pan de los seis venía determinado por la Orquestina de mi abuelo».

La popularidad de la banda de Panchón, la murga, trascendió a toda Galicia. «-En Ourense o alcalde moito nos quería».

Lugín recoge en el libro La corredoira y la rúa el relato titulado «La Banda de Panchón», firmado en La Lagoa en septiembre de 1911. En el que se describe las actuaciones de Panchón y su Orquestina en las romerías, bailes y procesiones de Sada, Morujo, Ouces y también en Coruña y otros lugares; haciendo además alusión a su gran popularidad.

Uno de los hijos de Panchón tocaba el cornetín, y otro el trombón.

En mi opinión, Adolfo Pulleiro-Panduriño, que en La Casa de la Troya vive con Gerardo, Barcala, Casás, Samoeiro, Flama, Madeira… en la pensión de doña Generosa, es un personaje creado a partir de las indicaciones de Juan Dato Muruais, que le habló del estudiante de Medicina de su generación que en verano tocaba en una banda para ganarse el dinero con el que cuidar a su familia y sufragar su carrera, y de los conocimientos propios de Lugín respecto a la banda de Panchón que era muy conocido al igual que Panduro (en la novela, padre de Panduriño) que en la realidad tenía un hijo que tocaba el cornetín.

 Don Juan Roquer y su hijo Gerardo le regalaron a Panduriño un instrumental médico semejante al de la foto.

Es difícil creer que José Novoa Araújo, que había nacido en Setados (Pontevedra) en 1866, tocase el cornetín en la Banda de Panchón, que estaba principalmente asentada en la tierra de las Mariñas, muy lejos de su villa y casa.

Respecto al apelativo Panduriño puede que no tenga nada que ver con las supuestas estrecheces económicas de nuestro estudiante. Veamoslo sobre un - revolutum socioetnografico-.

Dejando a un lado la similitud parcial entre los vocablos Panchón y Panduro-Panduriño, recordaré que al término Pan se le integra Del, Del Pan, que fue uno de los apellidos de los banqueros cameranos de la Compostela del XIX, que en algún caso lo quisieron escribir unido cual si fuera de origen francés; y que también aparece como Paniagua y de alcume como nuestro Panduriño. Quiero aquí hacer una salvedad que es la del significado del alcume. En lo más fácil los investigadores lo hacen paralelo a «mendrugo», y en consecuencia al hambre que pasaba nuestro amigo y la familia bajo su joven protección. Pero si nos abrimos a otro campo el alias de Panduro que porta el padre y Panduriño que conserva el hijo, puede proceder del sujeto que en una fanfarria o murga se ocupa de hacer música con el pandero, pandorius o pandoura. Del Diccionario de Autoridades extraigo que el punteo de pandero se hacía en bulla (murga), regocijo y alegría. Por otra parte y sin extenderme, Panduro también podría proceder del latín pandura que es un cordófono emparentado con la cítara y encordado con cinco hileras dobles de metal. Sirvan por último y para los diletantes los vocablos que en latín, italiano y francés se decían: Pandore, Pandoriun, Pandoura, Panduriun y otros.

El presbítero y escritor Antonio Rey Soto, gran amigo de Lugín, hace un juego de palabras en su novela La Loba, publicada por Pueyo en 1918, tres años después de la impresión de La Casa de la Troya. La madre, La Loba, según escribió don Antonio y citando de memoria, dice que «[…] mis tres niñitas ponen cara de hambre, cara de pan, cual si éste fuera su apellido».

Para finalizar este epígrafe, una curiosidad. En la primera película de La Casa de la Troya, producida por Antonio Marimón y dirigida por don Alejandro con el asesoramiento de Manuel Noriega, y que fue estrenada con gran éxito en 1925, actúa el verdadero Panchón, amigo de Lugín, en la las fiestas de Morujo, Ouces y La Fragachán.

Quede para otro epígrafe o página vivaz la posibilidad de que los banqueros y mayoristas, cameranos, de la novela se integren en lo que en sociología se llaman pueblos malditos. Sus apellidos: Pan, Del Pan, Riva, Santaolalla, Sáenz, parece que apoyan este argumento. Entiendo cameranos como aquellos santiagueses, de todo mi respeto, que son originarios de la comarca de Ortigosa de los Cameros.

 

Lucindo-Javier Membiela

Matías Membiela-Pollán

 

*Ría de Betanzos-Sada, y playa de Sada. Panduriño tocaba el cornetín en las romerías de esta comarca de las Mariñas; donde Pérez Lugín emplaza el pazo de Carmiña Castro Retén.

Foto
The House of Troy
OBRA PREMIADA POR LA REAL ACADEMIA DE LA
LENGUA ESPAÑOLA
Edición de Lucindo-Javier Membiela
Ilustraciones de Cristina Figueroa